En una isla donde buena parte de lo que se consume llega desde afuera, encontrar un espacio para mostrar, vender y valorar lo que se produce en San Andrés también es una forma de mover la economía local. Esa es una de las apuestas de la 'Ruta Milagro', una estrategia comercial que reunió a emprendedores y artesanos isleños.























