En la película Amadeus hay una escena que siempre me ha parecido incómoda. Constanze, la esposa de Mozart, llega a casa de Antonio Salieri con unas partituras de su marido. Mozart necesita trabajo y Salieri, compositor de la corte y un hombre con influencia, podría ayudarlo. Salieri conoce bien la música de Mozart. La admira profundamente. Lo que no soporta es al hombre que la compone.






Lizzie Borden tenía treinta y dos años cuando, en 1892, su padre y su madrastra fueron asesinados a golpes dentro de su casa en Fall River, Massachusetts. Fue arrestada, juzgada y finalmente absuelta.
En una isla el mar te enseña el valor del respeto. Alguna vez un sabio domador de mares me dijo que saber cuándo no zarpar es tan importante como saber navegar, porque la imprudencia en aguas profundas rara vez perdona. Pero existe una distancia abismal entre el respeto genuino y la cobardía.













